Alguna vez se han preguntado: ¿Cómo es la muerte de los sueños? O ¿Cuáles son los síntomas de que estamos matando a nuestro soñador?, yo no he vivido la muerte, pero creo que estoy experimentando varios síntomas; estoy muriendo, mi mayor don y virtud muere con mi silencio, me he dado cuenta que en nuestra monotonía se presentan síntomas y el primer síntoma en que podemos darnos cuenta en que estamos matando nuestros sueños es la falta de tiempo. La Falta de tiempo hace que pierdas momentos inolvidables, hace que pierdas la perspectiva de lo grande del cielo de tus sueños, en consecuencia nos lleva al segundo síntoma de la muerte de nuestros sueños y son nuestras certezas, las certezas humanas; olvidando con ello que el Universo se inclina a los soñadores, y morimos cuando creamos certezas.
Y por último, el tercer y último síntoma de la muerte de nuestros sueños (de muchos, me supongo), pero lo que ha experimentado este soñador, es “La paz”. Nuestras vidas pasan de ser una tarde de cualquer domingo tranquilo, sin problemas, sin alteraciones y simplemente comodos, provocando con eso, que no nos pidamos cosas importantes y sin exigirnos más de lo que queremos dar. Pero en ese sentimiento que nos surge en lo íntimo de nuestro corazón en cada crepúsculo, al caer el día, nos provoca que nos incomodemos, es que sabemos lo que ocurrió y fue que renunciamos a luchar por nuestros sueños…
*Luis Aguilera*
No hay comentarios:
Publicar un comentario